Principales ayudas al emprendimiento

Como much@s ya sabéis, Videona ya está en la recta final de la primera ronda de inversión, en la que la gente más allegada y con mayor confianza en nuestro equipo apuesta por el proyecto. Aprovechando este momento decisivo en nuestra empresa, quería aprovechar para reflexionar acerca de lo difícil que lo tenemos los emprendedores para conseguir poner en marcha nuestras ideas.

Resulta curioso que en España sólo 1 de cada 10 startups tecnológicas consiguen sobrevivir el primer año. Esto ocurre en gran parte por el desconocimiento que tenemos sobre el funcionamiento de este tipo de empresas y el miedo patológico que existe al riesgo. Estamos acostumbrados a hacer apuestas seguras, lo que nos lleva a recurrir a grandes empresas que a lo mejor no nos ofrecen el mejor servicio, pero sí minimizan al máximo cualquier riesgo. Nadie ha sido sido despedido por contratar un servicio a una gran corporación, aunque este sea mucho peor que cualquiera ofrecido por una pequeña empresa tecnológica.

 

No tengas miedo a invertir en pequeñas empresas tecnológicas

Para tratar de paliar el desconocimiento que lleva al miedo, podemos encontrar información por la red que nos puede dar una idea de cómo funciona este ecosistema. Como ejemplo os dejo este gráfico donde se ven reflejadas las diferentes etapas de inversión en este tipo de empresas. Como ya he comentado, nosotros nos encontramos en la fase de Family & Friends (familia y amigos) a los que algunos autores añaden un tercer grupo los FOOLS (locos).

Startup

 

Ayudas e incentivos a inversores 

También existen diferentes tipos de ayuda a los inversores para que pierdan el miedo a apostar por este tipo de empresas y desde el estado lanzaron hace un par de años una de ellas, la Ley de Emprendedores (Ley 14/2013), que modifica la Ley del IRPF, por la cual una persona física que invierta en una empresa de nueva o reciente creación podrá beneficiarse de una deducción de hasta el 20% de lo invertido hasta una base máxima de la deducción de 50.000 €. Para poder acceder a esta deducción la empresa de la que se adquieren participaciones tiene que cumplir los siguientes requisitos:

  • Tener menos de 3 años desde su creación.
  • Ejercer una actividad económica con medios personales y materiales para su desarrollo.
  • Que sus fondos propios no superen el importe de 400.000 euros al inicio del período impositivo en que se haya realizado la inversión.

Para que el inversor pueda beneficiarse de la deducción la empresa deberá expedir un certificado en el que se indique el cumplimiento de los requisitos descritos. Además, la sociedad deberá presentar a la AEAT, por vía telemática, el modelo 165 (Declaración Informativa de certificaciones individuales emitidas a los socios o partícipes de entidades de nueva o reciente creación).

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