Aventuras de OhVideo VII (La misteriosa desconocida).

OhVideo estaba bastante aturdido ante la impactante presencia de la terminal que acababa de conocer en el entorno virtual del Play Store.

-¿Y… quién eres? –preguntó torpemente- Yo me llamo OhVideo.

-No te lo había preguntado, pero ya que lo has dicho… Mi nombre es Videona.

En ese momento, Sonora apareció de entre los árboles tambaleándose ligeramente.

-OhVideo, me ha bajado la temperatura –musitó-, ya estoy un pk mejor. :- )

-Ah, Soni, mira, ésta es Videona –le dijo OhVideo-. Ella era la que gritaba.

Sonora la observó de arriba abajo, tan sorprendida como OhVideo, por el modo en que brillaba. Sin duda, Videona poseía un aura especial y desconcertante.

-Y tú, ¿k clase de terminal eres? –le preguntó.

-No soy una terminal, niña boba –respondió, altanera, Videona -. Soy una aplicación de vídeo.

OhVideo emitió una sorda exclamación de sorpresa. Claro, por eso resultaba tan llamativa. Las aplicaciones representaban sistemas complejos supraevolucionados que estaban un escalón por encima, incluso, de los híbridos digitales. Eran casos bastante raros y sus cualidades se mostraban tan excéntricas como imprevisibles.

-No soy una niña –objetó Sonora-. Soy una terminal híbrida digital de diez años.

-Bien por ti, niña –dijo Videona.

-¿Y tú k hacías perdida X akí? –interrogó Sonora- ¿Acaso no conoces el Sistema MV?

-Bueno… Es la primera vez que vengo –confesó, incómoda, la aplicación-. Mi propio sistema tiene algunos componentes virtuales y no suelo necesitar entrar en entornos como éste…

-¿Y k pasó en esta ocasión? –insistió Sonora, con una media sonrisa desafiante.

Antes de que pudiera contestar, llegó de nuevo Andy planeando entre las rocas.

-¡Ya estoy aquí, mis queridos usuarios premium! ¡Ah, veo que habéis hecho una amiga!

-No somos amigos –le rectificó Videona abriendo desmesuradamente el ojo.

-Sin embargo, nunca te había visto por aquí –continuó Andy-. Te doy, por tanto, la bienvenida. Me llamo Andy y soy el guía del Sistema MV.

-¿En serio? Pues ya podías haber aparecido antes –le reprendió Videona-. He sido atacada por una manada de metadatos desquiciados.

-Y yo la he salvado –injirió OhVideo con orgullo.

-Calla –masculló la aplicación.

-De cualquier modo, entiendo que habéis venido al Sistema MV para algo más que para daros un paseo por los bosques –dijo el androide mientras le instalaba el antivirus a Sonora.

-¡Oh, sí, ya te dije que estamos planeando una expedición! –contó OhVideo- Necesitamos programas y utilidades para viajar unos cuantos días. Vamos a emprender una ruta a Fotograma, la ciudad del cine.

-¿Estás loco, niño? –se burló la aplicación- No creo que seáis capaces ni de salir de Telekom.

-No debes subestimar a este híbrido, apreciada nueva usuaria –le indicó Andy, que, como guía del Sistema MV, a veces hablaba de modo un tanto rimbombante-. Es un terminal muy notable y seguro que llegará lejos.

-En cuanto Sonora se reponga, podrías recomendarnos un buen kit de viaje –solicitó OhVideo.

-Por supuesto, siempre a vuestra disposición –dijo el androide, y volvió la mirada hacia Videona-. En cuanto a ti, ¿en qué puedo ayudarte? ¿Qué has venido a buscar?

La aplicación abrió expresivamente su ojo, repentinamente turbada.

-Eh… Pues, yo… Nada… Simplemente he venido a mirar, sin buscar nada en especial…

-¿Como si contemplaras escaparates? –se sorprendió Andy- Bueno, como quieras, pero permíteme que te sugiera que, para una sencilla ojeada random, la próxima vez tengas a bien recurrir a nuestro catálogo, sin necesidad de conectarte a este entorno.

-Nadie viene akí simplemente a pasear –intervino con recelo Sonora, que ya se estaba recuperando-. Para eso hay otros lugares, komo el centro urbano del Distrito Cell.

-Es cierto –convino OhVideo-. ¿Quién entra al Sistema MV para hacer turismo? Yo nunca lo he hecho y tampoco conozco a nadie que lo haga.

-Para todo el mundo hay una primera vez, ¿no? –contestó, irritada, Videona-. ¿Qué sois, un par de detectives privados, con tanta preguntita?

-Está bien, tranquila –repuso el hibrido celular-. Sólo nos llamó la atención… En todo caso, a lo mejor puedes echar un vistazo acompañándonos, ya que sólo has venido a mirar.

-Bueno, supongo que lo mejor será mantenerme cerca del guía del lugar…

-Claro, es una magnífica idea –señaló Andy-. Vamos, mis admirables avatares, entremos en aquel cráter, allí podremos encontrar todo lo que necesitáis para vuestra travesía.

Los tres jóvenes se dirigieron, entonces, al cráter, en pos del androide virtual.

Qué nuevas sorpresas nos deparará Videona? Lo veremos en la próxima entrega.

 

Ilustraciones: Elitxo Garayalde

 

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1 Comment
  • Patricia perez
    Marzo 27, 2015

    Me tenéis totalmente enganchada a las aventuras de ohvideo! Me trasladan a esos libros de mi niñez en los que me transportaba dentro del cuento, sintiéndome casi como un personaje más de la historia!
    Quiero mas y mas y mas…
    Os espero

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