Aventuras de OhVideo IV (El inicio de un viaje).

OhVideo había continuado especulando sobre la posible travesía a Fotograma cuando Camarada planteó el que quizá fuera el mayor de sus impedimentos. ¿Cómo hacer entender a sus padres la importancia del posible viaje a la ciudad del cine?

-Bueno, Cam, quizá no debamos decirles adónde vamos –adujo OhVideo al fin-. Será una supuesta excursión de acampada a… al bosque de Condensadores, que está cerca. Eso los tranquilizará.

El dispositivo cinematográfico abrió desmesuradamente su objetivo, admirándose, una vez más, de la osadía y el carácter temerario de los híbridos. Él no estaba acostumbrado a desafiar la autoridad de sus padres o profesores. Pero no proyectó nada más. Sabía que ante tres híbridos tenía las de perder.

-Entonces, ¿e’tá deçidido? –intervino Eddyt bailoteando a las maneras isleñas.

-¡No hemos decidido nada! –le contradijo Sonora con un bocinazo.

-Vamos, amiga –musitó OhVideo con la voz más melosa que pudo-. No sólo será divertido… Será como un viaje iniciático, una ruta de aprendizaje. Y seguro que nos ganamos una nota superior…

-Bueno, tenéis hasta el Festejo de las Diacrónicas para convencerme –dijo la niña sonriendo.

-¡Yupi! –exclamó el pincel agitando su pelambrera.

-Cam, ¿estás dentro? –preguntó OhVideo emocionado.

pandilla por el bosque

Camarada hizo un gesto de resignación con su garfio. Estar con los híbridos era vivir en una constante aventura. Hacía mucho tiempo que era consciente de ello. Y, al fin y al cabo, resultaba mucho más divertido que pasar el tiempo en el centro recreativo.

-¡Fenómeno! Entonces, debemos comenzar a prepararlo todo –señaló OhVideo-. Eddyt, podrías reconfigurar los GPS para encontrar los caminos más interesantes y los lugares idóneos en los que pasar la noche.

-Me pongo con ello de’de hoy –aceptó solícito el pincel.

-Sonora, tú deberías recoger toda la información que te llegue sobre Fotograma –continuó OhVideo-. Además, seguro que puedes encontrar un modo de reproducir los registros sonoros del marqués deCibelio. Son analógicos, pero no debería costarte mucho convertirlos en algún archivo compatible con tus sistemas.

-Eso es pan comido, tronki ;–) –expresó Sonora, a la que le encantaba tener la oportunidad de poder demostrar sus múltiples cualidades y aplicaciones.

-Cam, huelga decir que tu misión es la de recoger todos los registros visuales que existan sobre el itinerario hasta Fotograma –indicó OhVideo-. Podrías coordinarte con Eddyt para ello.

Camarada levanto una de las patas de su trípode y se la llevó a la sien, como un elegante saludo militar.

-Entonces, queda suspendida, por el momento, la reunión de trabajo –puntualizó solemnemente OhVideo, como si estuvieran en una sala de grandes terminales ejecutivos.

-Sí, cada uno debería comenza’ con su labor –apostilló Eddyt.

camarada en el campo

-Pues bien, chicos, yo tengo mucho X hacer con estos registros sonoros –señaló Sonora-. Así k me marcho a casa para empezar a trabajar en ello. Si el diario de tu bisabuelo resultaba interesante… ¡Ni me imagino lo k habrá en estos viejos cilindros! O_O

Y se alejó de los chicos dando estentóreos trompetazos con su altavoz.

-Yo también me voy, que tengo que empeza’ a mira’ la’ reconfigu´acione’ –dijo Eddyt saludando a sus compañeros con una última sacudida de su cabello.

Camarada, por su lado, le guiñó el objetivo a su compañero y proyectó sobre el muro un nuevo rótulo.

-“Fin del capítulo; continuará”.

Boceto_ciudad_usb copia

OhVideo esbozó una abierta sonrisa y miró cómo se marchaba el dispositivo cinematográfico corriendo graciosamente con las largas patas de su trípode.

Finalmente, él mismo se dirigió de vuelta a su casa, colmado de ansiedad y emoción por la aventura que les esperaba.

Había muchas cuestiones que preocupaban a OhVideo.

Pero, sobre todas ellas, el joven se preguntaba una y otra vez: ¿quién era OhVideo?¿Cuál era su gran cualidad, su cometido, su misión? OhVideo estaba exultante porque gracias al diario de su bisabuelo no sólo había alimentado su espíritu aventurero; también había descubierto, de pronto, lo que había sido toda la vida. OhVideo era el capitán, era la iniciativa. Era, para sus compañeros, el aliento, la imaginación, la inventiva y el coraje. OhVideo era la fantasía y era el sueño.

Y cuando sueñas muy fuerte, muy alto, y tienes tres grandes amigos, los sueños tienden a convertirse en realidad.

…Y el gran viaje de OhVideo y sus amigos continúa en la próxima entrega… ¡No te la pierdas!

Ilustraciones: Elitxo Garayalde

 

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2 Comments
  • IAgo
    marzo 6, 2015

    Qué ganas de que comiencen ya el viaje, va a ser algo digno de ver, una aventura en toda regla. Solo comparable con el de Ulises ;).

    • Christian Märtens
      marzo 12, 2015

      Muchas gracias, IAgo, por la comparación. Espero que los próximos pasos de OhVideo y sus amigos vayan aumentando tu interés y el de otros Videonis. Aunque creo que yo soy el que más está disfrutando dejándome llevar por estos personajes y ofreciéndoles un camino a través de las letras…

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