Aventuras de OhVideo III (Una pandilla de soñadores).

De los que sí eran conscientes Sonora, Eddyt y Camarada es de que tenían una reunión de trabajo escolar y de que su compañero, como siempre, llegaba tarde.

-¡Esperemos k traigas un montón de información sobre lenguajes cinematográficos! –vociferó Sonora. Sonora

-Ah, sí, el trabajo… -balbució OhVideo- Bueno, algo parecido… ¡En realidad, un descubrimiento mucho más interesante! ¡Tengo el diario de viajes y los registros sonoros de mi bisabuelo, el marqués deCibelio!

Unos cuantos ojos interrogantes y un silencio prolongado sucedieron a su revelación. Finalmente, Camarada hizo rotar su diafragma en lo que era una especie de resoplido.

-No, no, amigos, esto nos va a ayudar mucho –señaló OhVideo-. Mi bisabuelo era un aventurero, un descubridor… Estuvo en casi todos los rincones de Isla Kachivache y desveló muchos misterios… Era… Era como un arqueólogo, buscaba respuestas y…

-¿Qué tiene eso que ve’ con el çine :-s? –inquirió Eddyt sin comprender el atropellado discurso de su compañero.

-Tenemos un trabajo k hacer, OhVideo –le recordó Sonora-. Yo tamb preferiría ir a buscar uno de tus tesoros o lugares escondidos, pero…

-Podemos limitarnos a escribir un correcto estudio de los lenguajes cinematográficos sentados en una mesa –continuaba OhVideo excitado-, descargarnos datos y archivos, copiar y pegar, maquillar un poco lo que tenemos y acabar formando, como siempre, un aburrido informe que nos dé una buena nota… ¡O podemos descubrirlo por nosotros mismos! ¡Este trabajo podría ser una oportunidad para comenzar una verdadera aventura!

-¿Y cómo haríamo’ eso? –preguntó Eddyt con una mezcla de confusión e interés.

-Del único modo posible –contestó OhVideo-. Si viajáramos a la ciudad del cine…

Ahora sí, sus compañeros dibujaron al unísono un gesto de estupefacción.

-¡Tú estás loco, tronki! –se rió Sonora- ¿Viajar nosotr@s a Fotograma?

-Igual no he planteado bien la propuesta–insistió el híbrido celular-. Vamos, dejadme que empiece por el principio y os enseñe el diario…

La pandilla siguió a OhVideo que, dando saltos, ya se dirigía hacia el campo de diodos en el centro de la plaza MegaHerz, donde montones de grupos de adolescentes jugaban, charlaban o incluso merendaban calentándose bajo el sol. Había un cartel que indicaba “Atención; prohibido pisar el campo de diodos”, pero ninguno de los jóvenes que se reunía en la animada plaza hacía ni caso y a los agentes del orden tampoco parecía importarles demasiado. Al fin y al cabo, el diodo estaba para que la gente pudiera disfrutarlo.

-¿Veis? El marqués deCibelio comenzó a viajar para poder responder a todas esas preguntas que tantos otros se hicieron antes que él –relató OhVideo-. Dejadme que os lea algunas de sus travesías…

Inexorablemente enfrascados por la persuasión del joven híbrido, como solía ocurrir, Sonora, Eddyt y Camarada se envolvieron en su apasionada narración. Y, como la noche anterior lo hiciera OhVideo, los tres se desplazaron con el marqués a un montón de lugares mágicos y desconocidos para ellos. Cuando el joven hizo una pausa en la lectura, todos callaron ensimismados durante largos instantes, con la mirada perdida en el infinito.

-¡Carcasas alumínicas! –exclamó Sonora por fin- ¡Tu bisabuelo era un tío grande! :- o

-Sí que lo era –concedió OhVideo-. Y nosotros podemos emularlo. Como él dijo, este diario es para sus descendientes, para que continuaran su trabajo investigativo.

-¿Y tú c’ees que nosotros?… –comenzó a preguntar Eddyt.

-¡Por supuesto! –respondió OhVideo sin vacilar- ¡Somos muy capaces de hacerlo! Sí, cierto, Fotograma está muy lejos, no es un viaje fácil. Debemos prepararlo a conciencia.

-Sería un itinerario de varios días –apuntó Sonora-. Si lo hiciéramos, y no digo k vayamos a hacerlo, deberíamos aprovechar el Festejo de las Diacrónicas, justo antes de que acabe el trimestre.

El Festejo de las Diacrónicas celebraba la evolución de todos los dispositivos tecnológicos a lo largo del tiempo y cómo se habían ido conectando entre ellos espontáneamente. Las fiestas duraban dos semanas y durante ese período los jóvenes tenían vacaciones.

-Es una propuesta estupenda –resolvió OhVideo.

De pronto, Camarada llamó la atención de todos ellos proyectando una imagen sobre uno de los muros de la estatua. Cierto es que el dispositivo cinematográfico nunca hablaba, pero cuando sentía una imperiosa necesidad de comunicarse proyectaba pequeños carteles rotulados, a las maneras del cine mudo.

Camarada -“¡Un momento, un momento! ¿Creéis que nuestros padres nos dejarían ir?

Sus compañeros leyeron dubitativos la inscripción del cartel proyectado. A continuación, al unísono, Sonora, Eddyt y Camarada giraron sus cabezas hacia OhVideo esperando una nueva idea al respecto por parte del híbrido celular…

¿Realmente los jóvenes piensan viajar a Fotograma, la ciudad del cine?

La sabremos en la próxima entrega de las aventuras de OhVideo.

 

Ilustraciones: Elitxo Garayalde

 

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2 Comments
  • Almu
    Febrero 26, 2015

    Deseando salir de viaje con ellos a Fotograma…¿quién no se escapo de pequeño a algún lugar prohibido?

  • Perla
    Febrero 27, 2015

    Me sigue pareciendo un acierto, aventuras de un mundo con personajes cada vez menos personajes, mas humanizados, mas cercanos, con un idioma que día a día se nos vuelve más familiar. Los diodos, los megas, los decibelios…nuestro discurso muta hacia la nueva filosofía tecnológica hasta volverlos casi humanos. Me parece un acierto, de verdad. Y quizá sea una ironía que me parezca “normal”.

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